En cambio, es necesario que los tutores los apoyen a fin de evitar suicidios.
Así lo expuso en entrevista con Ángulo 7, Silvia Susana Jácome, maestra en educación sexual y autora del libro “Citlalli tiene tres abuelas”.
La información se da en un contexto en el que el Congreso de Puebla tiene pendiente avanzar en la legislación a favor de las infancias trans antes de que concluya febrero. Esto mientras que, en días pasados, en Jalisco se rechazó por tercera ocasión, en el Congreso local, el reconocimiento de la identidad de género de niños y adolescentes.
Al respecto, la especialista señaló que la sociedad por diferentes razones, como ignorancia o miedo, no priorizan el bienestar de las infancias trans en cuanto a salud mental.
Atención y apoyo de padres a infancias trans
Silvia Susana Jácome citó un estudio realizado a personas sobrevivientes de intento de suicidio. Este señala que, de haber sido aceptadas por su familia como trans en su infancia o adolescencia, habrían tenido ocho veces menos probabilidades de intentarlo.
Cabe mencionar que la Encuesta Nacional sobre Salud Mental de las Juventudes LGBTQ+ señala que una de cada tres juventudes de la comunidad intentará suicidarse en 2026.
También se señala que la discriminación, el rechazo y la violencia que enfrentan en sus familias y escuelas son los principales detonantes.
Por ello, la mejor forma de apoyar a las infancias trans es que desde niños los tomen en cuenta y los padres lleven a sus hijos al psicólogo o con los especialistas en sexología para recibir una mejor orientación.
“Si no se apoya a las infancias, pueden terminar muy mal”, advirtió.
Para eso, primero la sociedad y la familia deben entender que las infancias trans no están condicionadas por ideologías ni son un síntoma de que la liberación sexual está ganando espacios.
La sexóloga aclaró que los niños y niñas en su proceso de desarrollo tienen la capacidad de descubrirse y no es una decisión consciente o manipulada.
En la infancia y adolescencia se identifican patrones y preferencias que por convención social se atribuyen a un género u otro. Es de ahí que surge la discordancia en la identidad que le asignaron al nacer.
Es entonces donde los padres juegan un papel fundamental en escuchar a sus hijos y aceptar sus descubrimientos, así como a aceptar una determinada orientación sexual.
Aseguró que los menores sin información o apoyo no logran explicarse la frustración que sienten cuando, por ejemplo, desean representar personajes de otro género o usar cierta ropa. Por ello, al negarles sin información o acompañamiento esta expresión, se afecta su desarrollo y personalidad.
Silvia Susana dio a conocer que, actualmente, más familias buscan información, pero aún persiste el mito de que deben esperar hasta los 18 años para “decidir” su género: “esto se descubre desde antes”, sostuvo la especialista.
En su trabajo, ha acompañado a familias con hijos que desde los cuatro años expresan su identidad.
Cuando los padres buscan asesoría y escuchan, el estado de ánimo de los niños mejora notablemente: suelen enojarse menos, sonreir más y ser más expresivos.
“El caso de un niño que empezó a vivir como niña y comenzó a brillar; esa es la mejor prueba”, compartió.
Susana Jácome explicó que muchos padres temen por el futuro de sus hijas trans, imaginando que solo les espera el trabajo sexual. Esto es un estereotipo dañino que nace de la ignorancia, remarcó.
Otro mito común, agregó, es creer que las infancias trans son inducidos por padres para tener otra identidad. No obstante, aclaró que por más que la familia quiera obligar a una niña o a un niño a tener una identidad que no corresponde con sus inclinaciones, no sucederá.
El acta de nacimiento: un respaldo clave
Sobre la importancia de expedir un acta de nacimiento que refleje su identidad, Jácome señaló que es un respaldo fundamental.
Este documento ahorra tener que dar explicaciones constantes por la discordancia entre su expresión de género y su identificación oficial, y le da un aval frente a la discriminación.
“Aunque lo ideal sería que la sociedad aprendiera a respetar la identidad con o sin documento”, añadió.
Otro tabú, señaló, es creer que legislar implica automáticamente dar hormonas o realizar cirugías a menores. Eso es incorrecto.
Las hormonas no surten efecto antes de la pubertad (primera menstruación o eyaculación). En México, existe un Protocolo para el acceso sin discriminación a la salud de personas LGBTTTI. Este contempla el uso de bloqueadores hormonales reversibles durante la pubertad.
Además, las cirugías de reasignación están prohibidas para menores.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en su acción de inconstitucionalidad 73/2021, ha señalado que ninguna Ley puede exigir requisitos como procedimientos médicos o certificaciones estigmatizantes para el reconocimiento de la identidad.
La Ley es un avance, pero falta camino por recorrer
La sexóloga afirmó que el fallo de la SCJN a favor de las infancias trans representa un gran avance. Sin embargo, aún queda mucho por hacer, especialmente en el ámbito escolar.
Informó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha publicado lineamientos para infancias y adolescencias trans y no binarias, lo cual es positivo. Sin embargo, el trabajo debe centrarse en que el alumnado tenga plena libertad para expresar su identidad.
Esto se enfrenta a barreras concretas: algunos directores, padres y maestros aún piensan que una infancia que se identifica como trans puede “contagiar” su identidad “como si de una enfermedad se tratara”.
