Una mujer trans fue atacada por un grupo de entre ocho y diez personas el sábado por la noche en La Bañeza (León). Los agresores, además de proferirle insultos lgtbifóbicos, le dieron una brutal paliza, según denunció la víctima en redes sociales y también ante las fuerzas de seguridad. La mujer tiene la cara amoratada y estuvo a punto de perder un ojo, han informado este lunes fuentes de la Guardia Civil.
La víctima, Bianca Lizbeth Fernández, es actualmente Miss Benavente (localidad española donde nació) y Miss Trans Zamora. Fernández ha recibido en redes sociales el apoyo de otras concursantes que competirán en Miss Trans España. Del mismo modo, la Plataforma Trans ha manifestado en un comunicado la más “enérgica condena ante la brutal agresión tránsfoba” y subrayado que fue “un ataque de extrema violencia, en el que casi pierde la vida y que estuvo a punto de costarle un ojo”.
Según la plataforma, los hechos sucedieron cuando Fernández intentó entrar al aseo de un bar y un grupo de mujeres la increpó diciéndole que no podía pasar al mismo baño que ellas porque era “un hombre”, al tiempo que gritaban insultos lgtbifóbicos. Entonces, la víctima se encerró en el baño y, al salir y abandonar el local, varias personas se le echaron encima y le propinaron “una brutal paliza con botellazos y patadas en la cara”. Debido al ataque, Fernández sufrió “múltiples contusiones”.
Este tipo de agresiones no son hechos aislados, sino consecuencia de un clima creciente de odio y señalamiento de la comunidad LGTBIQ+ y en especial de las personas trans, que pone en riesgo su vida y la integridad de muchas, han denunciado desde Plataforma Trans. Su presidenta, Mar Cambrollé, ha pedido “actuaciones urgentes” para localizar a los agresores y ha avisado ante “la elevada violencia a la que están sometidas las personas trans”. Además, han relacionado esta agresión con el notable aumento de los delitos de odio contra las personas LGTBIQ+.
El último informe sobre delitos de odio de la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+), de 2025, avisaba de un aumento “preocupante y alarmante” de las agresiones físicas o verbales contra personas del colectivo, que se habían más que duplicado con respecto a la anterior investigación. Así, la violencia había pasado de afectar al 6,5% de las personas LGTBIQ+ en 2024 al 16,3% el año pasado: más de 800.000 personas atacadas.
Además, el informe Estado del Odio 2025, elaborado por 40dB para la Felgtbi+, concluía que una de cada cinco personas LGTBI+ había sido acosada en el último año con insultos, aislamiento social o coacciones en el entorno digital, y que el 42,5% había enfrentado situaciones de odio. “Nos enfrentamos a una normalización del odio, amplificada por discursos políticos que legitiman la violencia simbólica y allanan el terreno para la violencia física”, denunció en la presentación de la investigación la presidenta de la Felgtbi+, Paula Iglesias.
Castilla y León es la única región de España que carece de normativa LGTBI+ específica. El año pasado, el Gobierno regional, en manos del PP desde hace casi 40 años, planteó iniciar los trámites para sacar adelante una ley específica, pero el adelanto electoral los paralizó. Tras los comicios del 15 de marzo, los conservadores requieren del apoyo de la extrema derecha de Vox, lo que complicará mucho su aprobación. Este tipo de legislación cubre todos aquellos aspectos relativos a las competencias transferidas del Estado (como Sanidad o Educación, entre otras) que requieren desarrollo legislativo para proteger al colectivo y asegurar la igualdad y la no discriminación.
