Durante una presentación rutinaria ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) el pasado 9 de marzo, la mujer transgénero fue detenida por funcionarios federales de inmigración y trasladada a un centro de detención de inmigrantes en el poblado de Eloy.
Para su horror, fue asignada a una unidad exclusivamente masculina, a pesar de haber solicitado ser ubicada con mujeres. Mientras permaneció en dicha unidad, Sáenz relata haber sufrido abusos por parte de los oficiales de detención.
Los guardias “se esmeraban” en abusar verbalmente de Sáenz al referirse a ella intencionadamente con el género equivocado, afirmó. Dijo que la llamaban despectivamente “hombre” tantas veces como les era posible con el fin de humillarla.
Los guardias del Centro de Detención de Eloy retuvieron la terapia hormonal recetada a Sáenz durante un mes mientras ella se encontraba en las instalaciones, declaró el 28 de abril en una conferencia de prensa organizada por el Grupo de Defensa de Derechos Trans Queer Pueblo.
ICE no respondió a las solicitudes de comentarios sobre los motivos de la detención de Sáenz ni sobre la retención de su medicación.
Antes de que el presidente Donald Trump regresara a la Casa Blanca en el 2025, las condiciones para las personas trans bajo custodia de ICE ya se encontraban en un “nivel de referencia realmente peligroso”, señaló Yasemin Smallens, investigadora interina de derechos LGBT en la organización Human Rights Watch.
Investigaciones realizadas por Human Rights Watch revelaron que las mujeres trans detenidas por ICE enfrentan altos riesgos de “estigmatización, violencia sexual, negación de atención médica o tiempos de espera prolongados para recibir dicha atención”, indicó Smallens.
Desde que Trump firmó la orden ejecutiva titulada “Defensa de las mujeres frente al extremismo de la ideología de género y restablecimiento de la verdad biológica en el gobierno federal” el 20 de enero, durante su primer día en el cargo, Smallens afirmó que las condiciones para las personas trans bajo custodia de ICE “solo han empeorado”.
¿Cuál era la política de ICE para los detenidos trans antes de Trump?
La orden ejecutiva estipulaba que las personas bajo custodia federal, incluyendo aquellas en centros de detención de inmigrantes, debían ser “ubicadas en instalaciones basándose en su sexo asignado al nacer, en lugar de en su identidad de género”, según un informe del Instituto Vera y la propia orden ejecutiva del 20 de enero.
Antes de la orden ejecutiva, el ICE emitió su “Memorando sobre la atención a personas transgénero” el 19 de junio del 2015, el cual proporcionaba directrices a la división de Operaciones de Cumplimiento y Remoción (ERO, por sus siglas en inglés) del ICE “con respecto a la ubicación y atención de los detenidos transgénero” bajo custodia del ICE.
Para garantizar la seguridad de los detenidos trans, el memorando establecía que la ERO del ICE “debería realizar determinaciones individualizadas sobre la ubicación” de los detenidos que se identificaran como transgénero.
Desde entonces, el memorando ha sido retirado del sitio de internet del ICE, según Smallens y el Instituto Vera. El periódico The Arizona Republic hizo referencia a una copia del memorando proporcionada por el Instituto Vera a través de la herramienta Wayback Machine del Internet Archive.
Smallens afirmó que las directrices contenidas en el memorando “fueron reconocidas, pero en realidad no solucionaron el problema” de los riesgos que enfrentan las personas trans bajo detención del ICE.
El memorando “carecía de ciertos mecanismos de aplicación que lo habrían hecho más sólido”, señaló Smallens.
El memorando constituía “una política fragmentada” que no ofrecía directrices específicas sobre la ubicación de los detenidos trans, dijo Smallens.
Incluso antes de que se implementara la orden ejecutiva, comentó Smallens, Human Rights Watch documentó varios casos de mujeres trans que seguían siendo ubicadas en unidades exclusivamente masculinas mientras permanecían bajo detención del ICE.
“Ubicar a mujeres trans en unidades para hombres ya no constituye un incumplimiento de las normas; más bien, se ha convertido en una especie de pauta federal establecida”, afirmó Smallens.
‘Los guardias me hicieron la vida imposible’
Sáenz relató que, mientras se encontraba bajo detención del ICE, transcurrió una semana antes de que pudiera tomar su primera ducha, debido a que los guardias temían que fuera “víctima de abusos o violada por los otros detenidos”, según explicó Sonix Flores, portavoz de la organización Trans Queer Pueblo.
“Incluso el propio ICE admitió que no cuenta con la infraestructura necesaria para garantizar mi seguridad”, declaró Sáenz.
Sáenz afirmó que los guardias se dirigían a ella frecuentemente y de manera intencional llamándola “hombre”, con el fin de minar su salud mental.
Mientras permanecía bajo detención del ICE, a Sáenz se le administró por error un medicamento que “ni necesitaba ni había solicitado”, según relató. Dicho medicamento le provocaba una sensación de “nebulosidad” y “confusión” mental.
Sáenz señaló que desconocía el nombre del fármaco, pero que los guardias le informaron que se trataba de un medicamento para la ansiedad. Asimismo, afirmó que los guardias le confesaron haberle recetado dicho medicamento por equivocación. “Los guardias me hicieron la vida un infierno”, relató Sáenz.
ICE no hizo comentarios inmediatos con respecto al incidente relacionado con la medicación.
Sáenz retomó su “mentalidad de organizadora”
Esta no era la primera vez que Sáenz era internada en una unidad de detención de inmigración exclusivamente masculina.
Protesters gather to celebrate the release of Karla Saenz, a trans woman who was placed in an all-male unit at the Eloy Detention Center.
Cuando Sáenz emigró por primera vez a los Estados Unidos hace dos años, fue recluida en una unidad exclusivamente masculina en un centro de detención de inmigración en Texas mientras tramitaba su solicitud de asilo, señaló Flores.
Poco después, Sáenz fue puesta en libertad tras su detención por parte de ICE y eligió Arizona como el estado para llevar a cabo su proceso de asilo, indicó Flores.
Sáenz eligió Arizona porque una amiga que conoció durante su travesía hacia los Estados Unidos le había comentado que la organización Trans Queer Pueblo tenía su sede allí, explicó Flores.
Durante dos años, Sáenz ha ejercido como organizadora activa en Trans Queer Pueblo, afirmó Flores.
Incluso mientras permanecía en el Centro de Detención de Eloy, relató Flores, Sáenz informaba a los detenidos, tanto hombres como mujeres trans, sobre las sesiones de “conozca sus derechos” organizadas por Trans Queer Pueblo.
Sáenz incluso impartía charlas informales sobre la historia transgénero dirigidas a los detenidos varones, con el fin de enseñarles que “las personas transgénero siempre han estado presentes”, indicó Flores.
Flores expresó su convicción de que Sáenz estaba casi destinada a ser organizadora, dado que, tan pronto como fue internada en el Centro de Detención de Eloy, ” ella retomó su mentalidad de organizadora”.
