Pidió a la dirección del establecimiento que la dejara en otro patio al temer por su seguridad debido a su condición sexual. Los agresores fueron condenados a 30 años de prisión. “El Despacho advierte la posible responsabilidad tanto disciplinaria como penal del entonces Director del Establecimiento Carcelario de Neiva para el año 2012…se compulsarán copias a la Procuraduría General de la Nación y a la Fiscalía”, dijo el juez penal de conocimiento.
Los vejámenes sexuales y golpes a los que fue sometida ‘Brigith’, una mujer trans, en la cárcel de Neiva, no solo llevaron a que los responsables fueran condenados sino a que el juez ordenará investigar disciplinaria y penalmente al entonces director del centro de reclusión.
Las decisiones ejemplarizantes fueron proferidas por el Juez 801 Penal del Circuito Transitorio con Funciones de Conocimiento de Neiva, al dictar la sentencia de primera instancia contra de Luis Hernando Zamora Guetucue, alias ‘Basura’ o ‘El Mocho’ y Gonzalo Perdomo Vicaria, alias ‘Chalo’, hallados responsables del delito de acceso carnal violento.
“El testimonio de ‘Brigith’ resulta tener un hilo conductor conducente y consecuente ubicándolos como las personas que realizaron los lamentables vejámenes sexuales de los que fue víctima, probándose así la materialidad de la conducta reprochada y la responsabilidad de los acusado en la misma”, dijo el togado.
La Fiscalía en el juicio oral contra Zamora Guetucue y Perdomo Vicaria, reveló que las agresiones sexuales, físicas y psicológicas contra ‘Brigith’, ocurrieron el pasado 10 de diciembre del año 2012, cuando la víctima fue ingresada al patio 1B de la cárcel de la capital huilense, pese a haber manifestado temor por su seguridad debido a su condición sexual.
“Fue tomada por la parte de atrás y conducida hasta uno de los vagones o celdas, donde la rodearon aproximadamente 15 hombres exigiéndole que debía hacerles un striptease, y pese a que no aceptó, la insultaron, la obligaron a desnudarse delante de todos los internos y a realizarles un desfile en ropa interior (brasileras)”, recordó el fiscal en la audiencia.
Agregó que Zamora Guetucue, obligó a la víctima a sentarse en una placa y a realizarle sexo oral, recibiendo después una bofetada del privado de la libertad Cristian, alias ‘El Loco’, y obligada a tener la misma práctica sexual con otros internos, entre ellos Perdomo Vicaria.
“Acto seguido, la cogieron entre varios, la pusieron boca abajo, le abrieron las piernas y le aplicaron una crema en el ano, a lo cual el interno Luis Hernando Zamora Guetucue, se puso un condón en su brazo amputado y lo introdujo en el ano de la víctima”, relató el delegado del ente acusador.
Los vejámenes siguieron contra ‘Brigith’, por parte de Zamora Guetucue, ante lo cual la víctima les manifestó no aguantar más dolor, por lo que la dejó irse sin antes amenazarla si contaba lo que había pasado. “La dejaron ir y le advirtieron que no podía decir nada de lo sucedido”, indicó el fiscal.
Sin embargo, dos meses después, cuando fue cambiada de patio, ‘Brigith’, y en medio del temor, escribió una nota de lo que había sucedido y la entregó a un dragoneante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
“Ya para el mes de febrero de 2013, logró que la cambiaran de patio y que le concedieran la detención domiciliaria, dando entonces a conocer los alias de quienes habían participado en estos hechos”, sostuvo el funcionario judicial.
Recordó el fiscal que Perdomo Vicaria, dedicado a oficios varios, registraba antecedentes por el delito de tráfico, fabricación o porte de armas de fuego y municiones, mientras que Zamora Guetucue, vendedor ambulante, tenía antecedentes por delitos relacionados con estupefacientes.
Pidió que no la llevaran al patio 1B
En desarrollo del juicio oral, ‘Brigith’ manifestó que había sido capturada cuando intentaba ingresar sustancias estupefacientes a la cárcel, mediante la modalidad de cápsulas ingeridas, el 8 de diciembre de 2012.
Recordó que al momento de ingresar a la centro de reclusión como detenida, informó al funcionario encargado de la reseña, Charry, que pertenecía a la comunidad LGBTI, además señaló que durante una revisión médica en sanidad conoció a otra interna de la comunidad, alias ‘La Luna’, quien le recomendó solicitar que la enviaran a un patio donde hubiera otras personas de su misma condición.
“Por esta razón, afirmó que solicitó personalmente al entonces director del establecimiento, Luis Adrián Zambrano, ser asignado al patio 4. Sin embargo, según su versión, dicha petición fue negada y fue enviado al patio 1B”, indicó el juez en la sentencia al referirse al testimonio de la mujer trans.
Agregó que según la víctima, al ingresar al patio 1B fue observada por numerosos internos y, aproximadamente cinco minutos después, varias personas la rodearon y lo condujeron por la fuerza a uno de los dormitorios o vagones. “Desde el inicio fue objeto de burlas, comentarios ofensivos y humillaciones relacionadas con su condición sexual”.
En el relato, ‘Brigith’ manifestó que Cristian Perdomo, alias ‘El Loco’, dirigía las actuaciones de los demás internos. “Fue obligada a colocarse una prenda femenina tipo brasilera y realizar un desfile o “show de bienvenida” frente a varios reclusos, situación que describió como profundamente humillante”.
Luego del baile exigido por los presos, vinieron las agresiones sexuales, lo vejámenes y golpes, ‘Brigith’ se dirigió al baño del patio y observó un abundante sangrado anal. “Describió que sentía un profundo dolor físico y emocional”, señala la sentencia de primera instancia al referirse al testimonio de la mujer trans.
Las semanas que estuvo en el patio 1B la víctima permaneció bajo constante vigilancia y amenazas por parte de los internos involucrados, quienes, según ella, le impedían acercarse a los guardianes o informar lo sucedido. “Manifestó que los agresores le advirtieron que no denunciara los hechos”.
Indicó que, ante la imposibilidad de denunciar verbalmente, elaboró una carta donde relató los hechos y la entregó al auxiliar del Inpec, información que legó al guardián Charry y a funcionarios de Policía Judicial del establecimiento carcelario.
“Manifestó que durante ese tiempo continuó siendo objeto de maltratos, hostigamientos y agresiones por parte de los mismos internos. Los guardianes rara vez ingresaban al interior de los dormitorios y que cuando solicitaba ayuda frecuentemente encontraba respuestas negativas”, indicó ‘Brigith’ en el juicio oral.
Sostuvo que los hechos le generaron graves consecuencias psicológicas. “Indicó haber sufrido de depresión, trastorno de estrés postraumático, sentimientos de odio y rencor, ideas suicidas y deseos de quitarse la vida”.
Aseguró que, después de salir de prisión, continuó recibiendo amenazas y presiones. “Luis Hernando Zamora Guetucue lo habría abordado en una oportunidad y lo habría amenazado de muerte, como también que Gonzalo Perdomo Vicaria lo ha buscado en diversas ocasiones para que cambie su versión y que familiares de algunos de los acusados le habrían ofrecido dinero para favorecerlos. Según su versión, estas situaciones lo llevaron a sentir temor constante por su seguridad”.
Alteraciones del sueño e ideación suicida
La psicóloga de la IPS Fisiopraxis S.A., Leydi Yohana Canchon Pinzón S. en su declaración en el juicio oral, indicó que, en las valoraciones realizadas, observó en la víctima síntomas como tristeza, angustia, depresión, irritabilidad, sentimientos de culpa e ideación suicida. “Tales conclusiones surgieron de entrevistas, observación clínica y seguimiento terapéutico efectuado durante aproximadamente un año”.
Agregó que durante el proceso terapéutico la víctima manifestó miedo, inseguridad y preocupación porque consideraba que algunas personas podrían estar relacionadas con sus presuntos agresores. “Según las anotaciones clínicas, expresó temor por amenazas recibidas de antiguos compañeros del establecimiento penitenciario, quienes presuntamente querían atentar contra él por haber denunciado lo sucedido”.
La valoración profesional de la psicóloga concluyó que ‘Brigith’ presentaba un cuadro depresivo con ideación suicida, asociado principalmente a dicho evento traumático, “aunque coexistían otros factores estresantes de carácter personal, familiar y social. Por esta razón recomendó tratamiento psiquiátrico complementario y continuidad en la atención psicológica”.
En el mismo sentido declaró Claudia Patricia Vargas Cedeño, psicóloga perita del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, quien señaló que durante la evaluación a la víctima evidenció afecto triste, ansiedad, fragilidad emocional, llanto al recordar los hechos, alteraciones del sueño e ideación suicida.
“Presentaba síntomas consistentes en ansiedad, desmotivación, afecto triste e ideación suicida, los cuales podían considerarse compatibles y probablemente relacionados con los hechos denunciados. Existía un diagnóstico psiquiátrico previo de trastorno depresivo y recomendó tratamiento psicológico urgente debido al compromiso emocional observado y al riesgo asociado a la ideación suicida”, explicó la psicóloga Claudia Patricia.
La médica general y psiquiatra, María Eugenia Rúa Uribe, explicó que en el examen mental practicado, encontró la paciente alerta, lúcida y orientada, pero con recuerdos recurrentes de los hechos traumáticos (“flashbacks”), ideas de minusvalía, desesperanza e ideas de muerte. “También observó un afecto triste y una limitada capacidad de proyectarse hacia el futuro. Precisó que tales conclusiones surgieron tanto de la observación clínica como de la información proporcionada por el paciente”.
Por su parte William Abelardo Pérez Perdomo, quien laboró en la cárcel como dragoneante con funciones de policía judicial, manifestó que recepcionó una entrevista en la que le manifestó ‘Brigith’ haber sido víctima de una agresión sexual por parte de varios internos.
El entonces funcionario afirmó que la observó en un estado de temor y vulnerabilidad. “Manifestaba miedo a posibles represalias dentro del establecimiento penitenciario. Señaló que expresó que los internos que la habían agredido la mantenían amedrentado y le impedían acercarse a la reja para informar lo ocurrido a las autoridades”.
El acusado Perdomo Vicaria, renunció a guardar silencio en el juicio oral y negó de manera reiterada haber participado en agresiones sexuales y físicas en contra de la víctima. Sostuvo que las acusaciones eran falsas y afirmó que nunca la sujetó, golpeó, obligó a realizar actos sexuales ni intervino en los hechos descritos en la acusación.
Según su versión, el día en que ella ingresó al patio 1B, salió voluntariamente de una celda vistiendo únicamente una tanga roja y desfiló por el pabellón.
“Graves secuelas psicológicas en la víctima”
El Juez 801 Penal del Circuito Transitorio con Funciones de Conocimiento de Neiva luego del pudo establecer la configuración del delito de acceso carnal violento agravado contra la mujer trans ‘Brigith’, luego de ser sometida a la fuerza.
“Se materializa aquí mediante el uso de la fuerza física y la intimidación psicológica descrita de manera persistente y coherente por la víctima, quien relató cómo, por su condición de mujer transgénero y por pertenecer a la comunidad LGTBI, fue forzada a realizar un “striptease”… y desfilar para los internos del patio 1B…, pero además, como fue obligada a realizarle vejámenes sexuales a algunos internos de este mismo patio…vulnerando de esta manera su libertad e integridad sexual”, explicó el togado.
Agregó que la víctima relató de forma clara y contundente como fue humillada y “vilmente” accedida por el acusado Luis Hernando Zamora Guetucue, alias ‘El Mocho’, “quien de forma violenta introdujo su miembro superior en el ano de la víctima, previo a haberse puesto un condón en su extremidad…lo cual no solo son hechos aberrantes, sino que aumentan deliberadamente e inhumanamente el sufrimiento de la víctima”.
Sostuvo el operador judicial que la valoración probatoria conjunta permite concluir que el ataque sexual ocurrió sin aprobación. “La víctima fue privada de su autodeterminación sexual bajo el temor fundado por los internos del patio 1B del establecimiento carcelario, siendo rodeado aproximadamente por unos 15 hombres…desde que llegó al centro penitenciario fue objeto de burlas, comentarios ofensivos y humillaciones relacionadas con su condición sexual”.
Indicó el juez que los testimonios de los profesionales de la salud, médicos y psicólogos que valoraron a la víctima refuerzan el relato de ‘Brigith’. “Si bien no encontraron lesiones traumáticas recientes ni señales de violencia física externa al momento de sus valoraciones, si encontraron graves secuelas psicológicas en la víctima como consecuencia del evento traumático vivido en la cárcel, siendo incluso diagnosticado con trastorno de estrés postraumático y episodio depresivo”.
El togado indicó que derrotada queda la presunción de inocencia de los acusados, al señalar que las pruebas practicadas por la defensa no lograron desvirtuar la contundente carga incriminatoria en contra de Zamora Guetucue y Perdomo Vicaria, pese a que este último en el juicio, negó haber participado en las agresiones sexuales, físicas y actos de humillación en contra de la víctima. “Esta hipótesis carece de respaldo probatorio y se queda en simples afirmaciones por parte del acusado, careciendo de la capacidad necesaria para confrontar la descripción fáctica aportada por la víctima y los hallazgos técnicos probados por el ente acusador”.
Precisó que se encuentra plenamente acreditado, “más allá de toda duda razonable”, que los acusados Zamora Guetucue y Perdomo Vicaria incurrieron en el delito de acceso carnal violento agravado. “El testimonio de la víctima resulta tener un hilo conductor conducente y consecuente ubicándolos como las personas que realizaron los lamentables vejámenes sexuales de los que fue víctima, probándose así la materialidad de la conducta reprochada y la responsabilidad de los acusado en la misma”.
El juez declaró a Luis Hernando Zamora Guetucue, y a Gonzalo Perdomo Vicaria, como coautores a responsables del delito de acceso carnal violento agravado, y los condenó a la pena de 360 meses de prisión, (30 años).
Además expidió contra Perdomo Vicaria, quien se encuentra en libertad, la orden de captura y la boleta de detención. “No se tiene conocimiento de su paradero; pero además, desde que recobró su libertad por vencimiento de términos, no volvió a comparecer a las audiencias de juicio oral…”, señaló el togado.
Mientras que Zamora Guetucue, se encuentra privado de la libertad por cuenta de otro proceso judicial.
Investigar a exdirector de la cárcel
La negativa de enviar a ‘Brigith’ a un patio diferente al 1B como lo había solicitado ella por seguridad, y que terminó agredida sexual, física y psicológicamente, tiene ahora en la mira de las autoridades al entonces director del centro de reclusión.
El juez ordenó a los organismos de control investigar al exfuncionario por su presunta responsabilidad tanto disciplinaria como penal en los hechos vividos por la mujer trans.
“Compulsar copias de la presente providencia a la Procuraduría General de la Nación y a la Fiscalía General de la Nación, para que se investigue al Director del Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Mediana Seguridad de Neiva para el año 2012, esto es, Adrián Tovar Zambrano, para que determine, dentro de sus competencias y facultades legales, si existió alguna posible participación en los hechos aquí investigados”.
